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Al día con los mercados mundiales

Boletín Semanal WMC- Edición #497

 

COLOR DEL MERCADO

Dow Jones 54.732 +0,56% | S&P 500 7.785 +0,36% | Nasdaq 26.729 +0,14%

Gráfica 1. Evolución desde el 01 de enero 2026 de cotización diaria del índice S&P 500. Fuente: Bloomberg. Composición: WMC.

Esta semana ofreció una dinámica marcada por la reconfiguración de expectativas en Wall Street. El apetito por el riesgo impulsó al S&P 500 a marcar un nuevo máximo histórico intra-semana rozando la cota de los 7.800 puntos, (véase gráfica 1), mientras el índice Russell 2000 encadenó cuatro jornadas consecutivas de alzas para cerrar la semana en máximos. Paralelamente, el índice de volatilidad se comprimió para situarse en sus niveles más bajos desde diciembre del año pasado (cercano a los 14 puntos).

En el frente macroeconómico, los datos de inflación al consumidor (CPI) y al productor (PPI) de julio confirmaron la atenuación del choque energético inicial provocado por el conflicto con Irán. Ambas lecturas reforzaron la percepción de que la Fed mantendrá sin cambios las tasas de interés en su reunión de septiembre para evaluar el impacto acumulado sobre la actividad económica.

Sin embargo, las tensiones estructurales se manifestaron con fuerza en el mercado de renta fija con los bonos del tesoro a 30 años alcanzando un yield de 5,216%, la tasa de financiamiento más elevada para este plazo desde el año 2001. Este resultado reflejó la exigencia del mercado de recibir una mayor prima de riesgo frente al persistente déficit fiscal, coincidiendo con el anuncio del Secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre nuevas medidas de aislamiento económico contra Teherán.

El impulso alcista de la renta variable sufrió una moderación la jornada del viernes tras la publicación de indicadores débiles sobre la demanda interna. La estimación preliminar del Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan cayó inesperadamente a 51 puntos en agosto (frente a los 55 previstos), al tiempo que las ventas minoristas de julio registraron su mayor contracción en más de un año. Esta combinación de un consumo deprimido y señales de desaceleración laboral provocó una toma de beneficios en la última sesión de la semana.

Niveles de inflación alivian la presión sobre la FED.

Los últimos reportes del Departamento de Trabajo confirmaron una moderación en las presiones inflacionarias de Estados Unidos durante julio, otorgando mayor margen de maniobra a la Reserva Federal antes de su reunión de política monetaria de septiembre. El Índice de Precios al Consumidor (CPI) subyacente (que excluye alimentos y energía) avanzó un 0,2% mensual, situando su tasa anualizada en el 2,5%, igualando su ritmo más bajo desde marzo de 2021. El indicador general del CPI registró un aumento del 0,1% mensual y un 3,4% interanual. Por su parte, el Índice de Precios al Productor (PPI) se mantuvo plano (0,0%) respecto al mes anterior y moderó su avance interanual al 4,7% (frente al 5,5% de junio), mientras que su versión subyacente creció un 0,2% mensual (+4,2% interanual).

El comportamiento aliviado de los precios reflejó la disipación del choque energético inicial vinculado al conflicto con Irán, evidenciado en la caída del 3,1% mensual en los precios energéticos del PPI y la baja en la gasolina dentro del CPI. Asimismo, los alimentos en el hogar mostraron descensos destacados mientras que los alojamientos hoteleros cayeron un 3,3%. En contraste, la alta demanda asociada al despliegue de infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos generó fuertes presiones sobre el sector tecnológico: los precios de software y accesorios informáticos se dispararon un récord del 21,2% interanual en el CPI, y los componentes electrónicos al por mayor avanzaron un 28% interanual en el PPI, impulsados por la escasez global de chips de memoria.

Esta combinación de un CPI y un PPI contenidos, sumada al reciente enfriamiento en las nóminas no agrícolas y la caída del 0,2% interanual en los ingresos reales por hora, redujo las apuestas del mercado respecto a un incremento de tipos de interés en septiembre, impulsando alza en las acciones y caídas en los rendimientos del Tesoro.

Se encarece la deuda pública de EEUU

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos adjudicó esta semana 25.000 millones de dólares en bonos a 30 años -lo que no representa ninguna novedad-, sin embargo, la alerta se derivó por el rendimiento demandado: 5,216%, la tasa de financiamiento más elevada para este plazo desde el año 2001. Este resultado, precedido por una subasta a 10 años que registró sus mayores costos desde 2007, pone de manifiesto la exigencia de los inversionistas de recibir un mayor rendimiento para absorber la creciente emisión de deuda pública en un contexto de déficit fiscal persistente, incertidumbre inflacionaria y la ausencia de la Reserva Federal como comprador activo de renta fija.

La escalada en las tasas de largo plazo responde a la combinación de un gasto público elevado (con un costo de servicio de deuda que alcanzó los 1,17 billones de dólares en el año fiscal), la emisión corporativa masiva para financiar la infraestructura de inteligencia artificial y la menor participación de compradores tradicionales. Esta presión sobre los rendimientos soberanos se traslada de inmediato al crédito privado, impulsando la tasa hipotecaria fija a 30 años hasta el 6,69%, su nivel más alto desde julio de 2025.

Ante el aumento en los costos de endeudamiento, la administración evalúa ajustes estratégicos en la gestión de la deuda. En su reciente informe de política de emisión, el Tesoro modificó su orientación sugiriendo una posible reducción en la oferta del tramo largo para reorientar las emisiones hacia vencimientos de menor plazo (de dos a siete años) o letras de corto plazo. Si bien esta medida alivia la presión inmediata sobre los rendimientos a 30 años, analistas advierten que concentrar el financiamiento en la parte corta de la curva incrementa sensiblemente el riesgo de refinanciación frente a un volumen de deuda en circulación que supera los 31 billones de dólares.

Meta (META) y Nvidia (NVDA) se plantan frente al desafío de los modelos Open-Weight

En un giro estratégico Meta y Nvidia han lanzado nuevos modelos de inteligencia artificial de pesos abiertos (open-weight), en un esfuerzo directo por competir contra las alternativas propietarias de OpenAI y Anthropic, así como contra la creciente influencia de los laboratorios chinos (Moonshot AI, DeepSeek y Qwen de Alibaba). Este movimiento responde a la postura adoptada por un consorcio de gigantes tecnológicos estadounidenses que, mediante una carta abierta el pasado 24 de julio, instó a los reguladores a no imponer restricciones prematuras a los modelos de código abierto, argumentando que la apertura fortalece la competitividad, extiende el liderazgo tecnológico de EEUU y democratiza el acceso sin comprometer la seguridad nacional.

La ofensiva de Meta incluye el lanzamiento de Muse Glimmer y el anuncio de la apertura de pesos para Muse Spark 1.2, un modelo de última generación diseñado para rivalizar con los principales desarrollos de la industria. Por su parte, Nvidia presentó Nemotron 3.5 Lightning, una iteración de su familia Nemotron 3 comercializada bajo un esquema verdaderamente abierto al publicar no solo los pesos, sino también las técnicas y conjuntos de datos de entrenamiento. Ambas ofertas combinan capacidades para ejecutar agentes digitales en dispositivos locales.

Desde la perspectiva del mercado, la disponibilidad de modelos abiertos de origen estadounidense desbloquea un mercado potencial crítico en sectores con estrictos requerimientos de cumplimiento y soberanía de datos, como agencias gubernamentales y grandes entidades financieras, donde el uso de infraestructura abierta no doméstica está restringida. Aunque Meta enfrenta fricciones de confianza entre la comunidad de desarrolladores debido a sus cambios previos entre arquitecturas abiertas y propietarias, el consenso analítico prevé que el aumento de la competencia contribuirá a reducir el costo por token, acelerar la personalización de aplicaciones y redefinir la dinámica de precios en la infraestructura global de inteligencia artificial.


EL ESPECIAL WMC de esta semana

  Earnings Season Q2 2026.

La temporada de resultados correspondiente al segundo trimestre del año (Q2 2026) ha culminado registrando métricas de crecimiento extraordinarias que superaron holgadamente las proyecciones del consenso. Esta semana se dedica El Especial WMC a examinar, brevemente y con marcado acento didáctico, lel significado de las métricas clave registradas en el trimestre, y considerar proyecciones consecuentes.


ENERGÍA

Los futuros del petróleo cerraron la semana con un avance cercano al 5%, situando al barril de Brent en torno a los 88 dólares y al West Texas Intermediate (WTI) cerca de los 81 dólares. Esta firmeza responde a la persistencia de la prima de riesgo geopolítico ante el estancamiento de las negociaciones para reabrir el Estrecho de Ormuz y a las elevadas tensiones logísticas en el Golfo Persico. El impase diplomático se profundizó tras las exigencias de Irán (que condiciona la apertura de la vía marítima al retiro de tropas estadounidenses, el levantamiento total de sanciones y reparaciones de guerra) y la postura de Estados Unidos, que renovó la presión económica mediante el bloqueo y exigió compensaciones por las bajas de sus fuerzas militares.

El impacto sobre la oferta física continúa siendo complejo de cuantificar debido al incremento de operaciones no rastreadas (dark loadings). Según estimaciones de especialistas, el flujo efectivo a través de Ormuz se ubica entre 4 y 5 millones de barriles diarios (bpd), mientras que los envíos por oleoductos alternativos que evitan el estrecho cayeron a cerca de 4 millones de bpd tras los ataques de los hutíes contra embarcaciones saudíes.

El panorama para la demanda global refleja visiones encontradas entre las principales agencias del sector. La OPEP revisó a la baja su proyección de crecimiento de demanda para este año a 580.000 bpd (desde 780.000 bpd), ajustando al alza la estimación para el próximo año a 2,16 millones de bpd. Por el contrario, la Agencia Internacional de Energía (AIE) anticipa una contracción en el consumo de 1,6 millones de bpd para este año (frente al descenso de 1 millón de bpd estimado previamente), argumentando que las interrupciones en los puntos de estrangulamiento marítimo y los altos precios de los combustibles están erosionando la actividad industrial.

La atención del mercado se centrará en los avances de tráfico por Ormuz y en los datos de producción industrial de China, donde analistas prevén una recuperación en el procesamiento de crudo tras el repunte en las importaciones de julio.

Gráfica 3. Evolución desde 10 al 14 de Agosto de la cotización diaria del Brent en linea naranja y en negra la del WTI. Fuente: Bloomberg, Composición: WMC.


VENEZUELA

De la nota de prensa de la Bolsa de Valores de Caracas: En la Bolsa de Valores de Caracas, entre el 10 y el 14 de agosto de 2026, se negoció un total de Bs 40.694.754.406,59; ó unos 10.530.000 $/día.

Los valores cuyos precios aumentaron, en el período, fueron Venealternative clase B (+405,45%), Banco Nacional de Crédito (+23,62%), Envases Venezolanos (+19,78%), Bolsa de Valores de Caracas (+9,09%), Sivensa (+6,81%), Banco del Caribe clase A (+3,49%), entre otras


CIERRES

Cierra su cotización BCV en 772,544

Sube 15.004 céntimos desde la semana pasada.


CALENDARIO PRÓXIMA SEMANA.


GANADORAS Y PERDEDORAS

del S&P 500

Ganadoras y perdedoras de la semana

Ganadoras y perdedoras del año a la fecha