Trump Vs. Powell
El Especial WMC:
Cuando la Justicia Amenaza a la Política Monetaria: Las diferencias entre el Presidente Donald Trump y la Fed han sido notorias desde la inauguración de Trump como presidente en su segundo mandato. Ya en El Especial WMC del pasado 31 de Agosto ( La Fed bajo presión por su autonomía), se analizaron las amenazas que sobre la institución se materializaban.
Pero el pasado 11 de enero se registró un histórico hecho que rompió décadas de protocolo institucional. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, confirmó lo impensable: el Departamento de Justicia (DOJ) había enviado citaciones a la institución bajo amenaza de acusación penal. Y así lo que podría haber sido una disputa administrativa sobre sobrecostes de construcción se transforma en una crisis constitucional de primer orden.
Ya no se trata de si se gastó demasiado en micropilotes o mármol; la cuestión medular es si la política monetaria de la primera potencia mundial seguirá guiada por datos económicos o si capitulará ante la coerción política.
Imagen Credito www.craiyon.com
La Doctrina de la Coerción: Causa y Pretexto
Para comprender la gravedad del momento, es necesario diseccionar la estrategia legal que subyace al ataque de la Casa Blanca. La Ley de la Reserva Federal estipula que los gobernadores pueden ser destituidos por el presidente, pero solo bajo una condición específica: “por causa” (ineficacia, negligencia o malversación), y nunca por desacuerdos sobre política monetaria. Aquí es donde la investigación del DOJ sobre la renovación del Edificio Eccles se convierte en una herramienta quirúrgica. Al elevar los sobrecostes de un proyecto de ingeniería a la categoría de posible “fraude” o conducta criminal, la administración Trump busca fabricar la “causa” necesaria para el despido.
Powell, en un acto inusual para un miembro de banco central, calificó explícitamente estas acciones como un “pretexto”. La lectura del mercado es que estamos ante una nueva doctrina de coerción institucional: si no se pueden bajar los tipos de interés por decreto, se intentará eliminar al obstáculo humano mediante el código penal. Este enfoque se ve reforzado por la batalla paralela contra la gobernadora Lisa Cook, cuyo caso llegará a la Corte Suprema el próximo 21 de enero (Trump intentó despedirla alegando fraude hipotecario -acusaciones que ella niega y que tribunales inferiores bloquearon-, pero el objetivo real parece ser purgar las voces disidentes dentro del Comité Federal de Mercado Abierto - FOMC).
Gráfica 2.1. Ideograma de Yousef Bonaparte para ilustrar el grado de presiones ejercidas por diferentes presidentes sobre la Fed. Fuente: Revista Fobes
El Costo del Dinero Politizado: El recuerdo del caso de Turquía
El mercado financiero, que actúa como un barómetro de la confianza institucional, ha comenzado a considerar un escenario inquietante: la “indeterminación económica”. Este concepto, temido por los macroeconomistas, describe una situación donde las variables clave como la inflación y el crecimiento pierden sus anclas estables porque la autoridad monetaria carece de credibilidad. Algunos analistas han indicado que el descuento de este escenario ha contribuido al alza de los activos tangibles: el oro alcanzando niveles récords, es una señal clásica de desconfianza en la moneda fiduciaria.
Los inversionistas miran con aprehensión los ejemplos internacionales de lo que sucede cuando la independencia del banco central se erosiona. El caso de Turquía bajo el presidente Erdoğan se cita recurrentemente en los informes de análisis de riesgo. Allí, la insistencia del ejecutivo en bajar los tipos de interés contra la lógica económica y la purga de banqueros centrales independientes, desencadenó una espiral inflacionaria que superó el 80% y destruyó el valor de la lira.
La defensa de la Independencia de la Fed:
Férreos creyentes en la institucionalidad y defensa de la autonomía de la Fed han instaurado, paradójicamente, la trinchera más firme en el Senado Republicano. El senador Thom Tillis ha trazado una línea roja, prometiendo bloquear cualquier nominado de Trump para la Fed hasta que se resuelva la investigación del DOJ. Tillis (Véase gráfica 2.2) entiende lo que está en juego: si el precedente se establece, cualquier futuro presidente, demócrata o republicano, podría utilizar al Departamento de Justicia para intimidar al banco central cada vez que la economía necesite una medicina amarga que no guste al electorado. La independencia, una vez perdida, es casi imposible de recuperar sin pagar un precio exorbitante en credibilidad.
La sucesión de Powell, cuyo mandato expira en mayo, añade otra capa de incertidumbre. Trump ha mencionado a los “dos Kevin” (Kevin Warsh y Kevin Hassett) como posibles reemplazos. Aunque ambos tienen credenciales sólidas, la preocupación del mercado es si, bajo la actual atmósfera de intimidación legal, cualquier sucesor tendrá la libertad de acción para subir tipos si la inflación repunta. La mera sospecha de que el próximo presidente de la Fed podría dudar antes de actuar por miedo a una citación judicial es suficiente para desanclar las expectativas de inflación a largo plazo, elevando, irónicamente, los costes de endeudamiento que Trump desea reducir.
Gráfica 2.2. los 21 Miembros del Comité de Banca y Finanzas del Senado de Los Estados Unidos, agrupados por partidos. Fuente: Bloomberg.
La Lección de 1951 y la Solidaridad Global
La historia ofrece un espejo nítido en el que mirar la crisis actual. Hace setenta y cinco años, la Fed libró una batalla similar contra el presidente Harry S. Truman, quien exigía tipos de interés bajos para financiar la deuda de la posguerra. Aquel conflicto culminó en el "Acuerdo del Tesoro y la Fed" de 1951, un pacto de caballeros que consagró la independencia moderna del banco central y separó la gestión de la deuda fiscal de la política monetaria. Hoy, economistas e historiadores advierten que estamos en proceso de deshacer ese acuerdo tácito, regresando a una era donde la máquina de imprimir dinero estaba subordinada a las necesidades políticas del momento.
La gravedad de la amenaza actual ha provocado una movilización internacional sin precedentes. En un comunicado conjunto, diez de los banqueros centrales más importantes del mundo, incluidos Christine Lagarde (BCE) y Andrew Bailey (Banco de Inglaterra), expresaron su plena solidaridad con Powell. Este gesto diplomático es extraordinario; los banqueros centrales rara vez comentan sobre los asuntos internos de otros países. Su intervención subraya que la independencia de la Fed es un bien público global. El sistema financiero mundial, desde los mercados de derivados en Londres hasta las cadenas de suministro en Asia, se basan en la premisa de que el dólar es un activo seguro gestionado por tecnócratas, no por políticos.
La solidaridad internacional y la resistencia interna en el Senado sugieren que la batalla está lejos de terminar. Sin embargo, el daño institucional podría ser acumulativo. Incluso si Powell sobrevive a la investigación y termina su mandato, la utilización del sistema de justicia penal como herramienta de negociación monetaria ha cruzado un umbral peligroso. La Fed, diseñada para ser impopular cuando es necesario, no puede funcionar si sus líderes deben mirar por encima del hombro esperando una orden de registro cada vez que suben un cuarto de punto.
Gráfica 2.3. Ideograma explicativo de la carrera de Powell, primero como comomiembro de la Junta de Gobernadores y luego como Presidente de la Fed. Fuente: Bloomberg. Composición: WMC
Lo que está en juego
La ofensiva contra Jerome Powell y la Reserva Federal no es un mero episodio de teatro político en Washington; es un test de estrés a la arquitectura financiera que ha sostenido la economía global desde la Segunda Guerra Mundial. La independencia del banco central no es un capricho teórico, sino el cortafuegos que impide que la inflación devore los ahorros de los ciudadanos en favor de las urgencias electorales a corto plazo. Al atacar este pilar mediante investigaciones criminales y presiones legales, la administración actual está jugando con fuego en un polvorín. Si la Fed pierde su autonomía real o percibida, el costo no se medirá en los millones de la renovación del edificio sede, sino en la devaluación de la confianza en Estados Unidos como garante de la estabilidad económica mundial. En última instancia, la historia enseña que cuando la política conquista a la moneda, la economía siempre pierde la guerra.
Notas al margen de este Especial : Ingeniería Forense del Caso del sobre precio objeto de la investigación
Edificio Marriner S. Eccles, Sede de la Reserva Federal.
El epicentro nominal de esta tormenta política es el Edificio Marriner S. Eccles, la sede de la Reserva Federal. La narrativa impulsada por la administración Trump y formalizada por la investigación de la fiscal federal Jeanine Pirro se centra en la gestión administrativa de Powell. Las cifras son, indudablemente, munición política de alto calibre: el presupuesto del proyecto de remodelación se ha inflado de una estimación inicial de 1.900 millones de dólares a aproximadamente 2.500 millones, un incremento superior al 30%. Críticos como Russell Vought, director de la Oficina de Gestión y Presupuesto, han calificado las obras de “reforma ostentosa”, señalando elementos como “jardines en la azotea” y nuevos ascensores como evidencia de un despilfarro desconectado de la realidad fiscal.
Sin embargo, la defensa de la Fed se basa en una realidad geológica: El edificio Eccles se asienta sobre lo que alguna vez fue un pantano cerca de la cuenca del río Potomac, un terreno notoriamente traicionero. Durante las excavaciones para expandir el complejo y convertir garajes subterráneos en oficinas, los ingenieros se toparon con un nivel freático mucho más alto de lo previsto. Para evitar el colapso de la estructura histórica protegida, los contratistas, liderados por la firma especializada Berkel and Company, ejecutaron una maniobra de ingeniería digna de un documental: bajaron físicamente la losa de cimentación más de 20 pies mientras sostenían el edificio superior, instalando aproximadamente 1.000 micropilotes de acero. A este desafío técnico, premiado en 2025 por el Washington Building Congress por su “excelencia ante la adversidad”, se sumó el hallazgo de materiales tóxicos como amianto y plomo, cuya remoción segura disparó los costos. Adicionalmente Powell ha argumentado que los supuestos “lujos” criticados son en realidad techos verdes para eficiencia energética y adaptaciones de accesibilidad exigidas por ley.